Texto/ Jonh Bonilla
¿Ustedes qué dicen, la selección Colombia perdió o ganó en el mundial? Las críticas no se han hecho esperar luego de su eliminación por tiros desde el punto penal contra Suiza.
Pero, para tener un concepto más equitativo, justo y realista, habría que mirar los partidos que ganó, los goles que anotó, los que recibió y el puesto que ocupó entre las 48 selecciones que participaron.
Lo justo es lo difícil
Lo demás, si jugó bien si jugó mal, si los jugadores tuvieron la culpa, si este no corrió, si el otro está muy lento, si este desperdició las oportunidades frente al arco, o si no llenó las expectativas, son opiniones a las que todos tienen derecho. Como también lo es, pensar que el entrenador se equivocó en los cambios, que el jugador era falto de experiencia mundialista, que estaba muy nervioso. Esto muestra lo incomprensible e incierta que es la vida y las sorpresas que nos dan la mente y el cuerpo humano.
Como dice la sabia reflexión divina: “los veloces no siempre ganan la carrera, ni los poderosos ganan siempre la batalla, ni los sabios tienen siempre alimento, ni los inteligentes tienen siempre riquezas, ni siempre les va bien a los que tienen conocimiento, ya que a todos les llega algún mal momento y algún suceso imprevisto”

Para empezar, hay que mirar en la historia del fútbol ¿Qué jugador nunca erró un penalti o cuál arquero atajó todos los balones que le lanzaron, y qué entrenador nunca se ha equivocado en los cambios o la selección de sus jugadores?
Luego, hay que mirar las cifras que dejó esta selección, durante el tiempo que estuvo en el mundial. Los goles, los partidos ganados y el desempeño del equipo. De esta manera y a conciencia, cada uno sacará sus propias conclusiones.
En cifras
Jugó tres partidos y los ganó, anotó 7 goles, recibió un gol en los partidos y 4 en los penaltis contra Suiza. Tuvo el 56% de la posesión del balón en los tres partidos, 33 remates al arco, el 88% aproximadamente en la precisión de los pases. También, tuvo 16 posiciones adelantadas, 8 tarjetas amarillas, sin tarjetas rojas.
Estos números, le servirán para tomar una lectura objetiva y justa, por encima del dolor que causa la eliminación del mundial. Y de esa manera podrá calificar con buen juicio, su apreciación para el equipo colombiano.

Siempre hay que recordar que no hay equipo perfecto, tampoco existe la fórmula para conseguir el jugador perfecto, y no hay árbitros que lo vean todo, o arquero que nunca haya recibido un gol, o entrenadores que acierten siempre en escoger a sus jugadores y los encuentros siempre se ganen. Ni siquiera el VAR es 100% justo.
Por tanto, mientras exista la imperfección, hay que aceptar los errores infantiles, los planteamientos equivocados, los remates a 10 metros del arco, los resultados injustos y las decisiones equivocadas, vengan, como vengan. Así es el fútbol, despierta pasiones y levanta tristezas. Eso sí, sufrir o estar feliz es responsabilidad de cada uno, depende de cómo mire el papel que hizo la selección en este mundial.