Texto y fotos/Jonh Bonilla
En agosto las frías montañas que hay alrededor de la vía Manizales – Murillo y el Parque Nacional Natural de los Nevados, serán anfitriones de una de las competencias más difíciles y extremas que se puedan correr en el mundo.
Se trata del Campeonato Mundial del Kilómetro Vertical Alto de Letras, donde los atletas correrán 4.8km, con un km de desnivel y una final a 4.400 metros de altura s.n.m. Esta competencia será la más alta del VK Open World Cup, donde Manizales tiene el privilegio de ser anfitriona.
Vendrán participantes de varios países y por supuesto los mejores de Colombia, para medir su resistencia, velocidad y fuerza, en esta gran maratón, que entre mulas, arrieros y cultivos de papa, trazarán su ruta hacia la cima.
Del 5 al 8 de agosto, la 8ª Maratón de la Montaña estará recibiendo a los participantes que se medirán en las distintas categorías, para escalar y bajar las verticales lomas que tiene este gran paraíso natural.
Son 4 categorías las que participan en esta exigente maratón, 5k, 15k, 30k y 42k. Y en cada una de ellas el nivel de exigencia es al máximo. Aquí no hay espacio ni cabida para ahorrar fuerzas porque el cuerpo necesita cada músculo y tendón para enfrentar el pesado oxígeno y la inclinación de la escalada.
Con el Open World Cup, Colombia se convierte en el primer país latinoamericano en tener un circuito internacional de montaña, hecho que deja a Manizales, Caldas y el Eje cafetero como un destino internacional de competencias y turismo de montaña extremos.
Serán tres días de adrenalina, agotamiento, sacrificio y lucha para evitar que la falta de oxígeno ahogue los pulmones; para ello los atletas se preparan arduamente, porque así cada paso será un avance seguro y cada respiro el combustible que los lleve hasta la meta.
Sin duda los más de 500 deportistas no solo estarán dispuestos a dejar cada gota de su alma en las empinadas montañas para llevarse el premio, sino que se llevarán en su memoria y corazón, los grandes paisajes naturales que tiene la región del café.