
Texto y fotos/Jonh Bonilla/César A. Castaño/Corpocaldas
Durante la presentación del informe de gestión 2025 de Corpocaldas, su director, Germán Alonso Páez, encendió las alarmas regionales al advertir sobre los peligros del retamo espinoso (Ulex europaeus). Esta especie invasora, calificada por expertos como una amenaza tan letal como el cambio climático, se expande de manera silenciosa por los ecosistemas colombianos.
¿Cómo llegó y por qué es una amenaza?
Introducido en Colombia desde el Mediterráneo durante la década de los 70 para la creación de cercas naturales, el retamo espinoso ha proliferado hasta extenderse en siete departamentos del país. Sus efectos en el medio ambiente son devastadores:
- Desplazamiento de especies: Sus semillas se dispersan con mayor velocidad que las de las especies nativas. Al colonizar un terreno, impide la germinación de otras plantas, lo que afecta directamente los cultivos, la ganadería y los bosques de niebla, comprometiendo a futuro el suministro de agua.
- Riesgo de incendios: Su estructura contiene aceites altamente inflamables que actúan como combustible, facilitando la propagación de incendios forestales.
- Impacto en la fauna: Su densa barrera de espinas imposibilita que las aves encuentren refugio o alimento en sus ramas.
- Falta de control natural: Al ser una especie tóxica y estar protegida por espinas, no tiene depredadores naturales. Además, es resistente al fuego, por lo que solo la erradicación manual puede detener su avance.

La crisis en cifras
La magnitud del problema es evidente en otras regiones: en Cundinamarca ya existen 15.000 hectáreas afectadas. Asimismo, en el municipio de Murillo (Tolima), la Gobernación ha tenido que destinar 16.000 millones de pesos para erradicar esta planta, debido al impacto negativo en el sector agrícola, hídrico y ganadero.
Acciones preventivas en el Eje Cafetero
Con el objetivo de evitar que el retamo espinoso se apodere del Parque Nacional Natural (PNN) Los Nevados y sus alrededores, las corporaciones ambientales Corpocaldas, Cortolima, Carder y CRQ han unido esfuerzos de control y vigilancia.
- Marulanda y San Félix: César Augusto Castaño Osorio, ingeniero agrónomo de Corpocaldas, informó que se trabaja de la mano con la comunidad para erradicar focos menores a una hectárea y promover la concientización en los páramos.
- Villamaría vereda El Pindo: Junto con la alcaldía y Aquamaná se está erradicando un brote de retamo hallado en el sector.
- Precaución en vías: Las autoridades hacen un llamado urgente a quienes transitan por la vía Murillo – Manizales. Dado que las semillas del retamo son pequeñas y livianas, se adhieren fácilmente a la ropa y a las llantas de los vehículos, facilitando su propagación accidental hacia nuevas zonas.
- Monitoreo en el Quindío: Diana Carolina Valencia, líder de diversidad biológica de la CRQ, aclaró que, aunque no se ha detectado presencia de retamo en el territorio quindiano, la entidad mantiene recorridos de control y programas de educación ambiental para prevenir su llegada.
La lucha contra esta «plaga verde» es ahora una prioridad para proteger la biodiversidad y la seguridad hídrica de la región. Las autoridades instan a la ciudadanía a informar cualquier avistamiento de esta planta en las zonas de páramo.