
“Los veloces no siempre ganan la carrera ni siempre les va bien a los que tienen conocimiento”, dice refrán bíblico cien por ciento real. Y en esta ocasión aplicó al partido que se jugó en el estadio Palogrande entre del Once Caldas frente al Deportivo Pereira.
El equipo local, inició atacando con toda intensidad y motivación, por todos los extremos de la cancha y nunca dejó de hacerlo. Pero los palos parecían imantar el balón, hubo demasiados tiros sin dirección y las poderosas manos del arquero Yimy Gómez, evitaron que el balón inflara la red.
Así fue la estrategia del Alexis Márquez, porque el equipo “rojiamarillo” defendió su arco como un verdadero gladiador, escudado en sus delanteros que pocas veces subieron al arco defendido por Joan Parra.

Fueron tantos los ataques que algunos hinchas perdieron la esperanza y empezaron a irse, perdiéndose el gol de palomita de Edwin Torres al minuto 80, luego del pase de Michael Barrios que puso a celebrar al Palogrande.
Pero pasar de la ofensiva a la defensiva es expandir en el aire el aroma de la resignación, acción que disminuye el impulso del equipo que aventaja y revive la motivación del que está en desventaja.
Y así sucedió con el equipo deportivo Pereira quién se percató del juego ofensivo del equipo blanco y en una sincronización de jugadas y un tiro a los 30 metros, tomó salido al guardameta Joan Parra y puso a celebrar un empate triunfo.