Cuanto más se conocen los recursos naturales y la vida que estos albergan, más se estrechan los lazos de amistad del ser humano con la biodiversidad. Así lo entienden las autoridades ambientales en Caldas.
Por esta razón, la Corporación Autónoma Regional de Caldas, junto a la alcaldía de Filadelfia y algunos propietarios de las fincas que hay alrededor, realizaron una caracterización rápida a la biodiversidad, donde la sorpresa fue grande por la variedad de flora y fauna que habitan los bosques de la microcuenca de la quebrada Santa Rosa.
Nuevos hallazgos
Allí, fueron registradas 201 especies de plantas, entre ellas 46 que no estaban reportadas en Caldas, como la orquídea Encyclia parkeri, que solo se había visto en el Valle del Cauca y que es considerada en extinción. También se constató que, de las 173 especies nativas, 11 son endémicas.
En cuanto la fauna, se clasificaron 36 especies de aves y 27 de mamíferos en órdenes y familias, lo que permitió destacar a un Myiarchus apicalis o Atrapa moscas, que solo habitaba los valles secos del país, hecho que resalta el valor ecológico y de conservación de esta microcuenca estudiada. También se encontró una gran variedad de murciélagos, monos nocturnos, tigrillos nebulosos, osos hormigueros cusumbos, tayras y guatines.

Con esta caracterización se logra un aporte científico a la gestión sostenible y a la protección de los ecosistemas como vitales para la vida, la conservación y protección de los recursos naturales.
“Es importante realizar estudios en el territorio con información científica, equipos base, conocimiento local y pobladores locales para conocer el bio territorio y Filadelfia es un ejemplo de esto porque pudimos registras más de 200 especies».
«Pero lo más importante es cómo armonizamos los sistemas productivos con la conservación de los bosques y de estas especies, y cómo ese conocimiento se pone al servicio de la protección de la naturaleza”. Dice Jorge Hernán Lotero Echeverri, subdirector de Biodiversidad y Ecosistemas de Corpocaldas.