
Agua y energía, dos temas que encabezan la lista de preocupaciones para las regiones donde ya ha empezado a regir el racionamiento debido a las altas temperaturas provocadas por el fenómeno de El Niño.
En ciudades como Cali, Medellín y Santa Marta, se empezaron a aplicar medidas, debido a la escasez de agua que afecta no solo el consumo sino el nivel de los embalses, disminuyendo la producción de energía eléctrica.
Por esta razón hay municipios que son abastecidos por carro tanques y cuentan con el servicio de energía a cuentagotas.
Eje Cafetero
En los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima la situación no ha generado racionamientos, aunque sí preocupaciones por los incendios como en el Tolima donde el fuego ha consumido más de 60.000 hectáreas de capa vegetal.
Caldas
En este departamento hay racionamiento de agua en los municipios de Filadelfia, Neira, La Merced, Riosucio, Salamina y Victoria, siendo La Merced el más afectado con cortes de agua de hasta 17 horas.
En cuanto a Manizales, no hay riesgo de desabastecimiento del preciado líquido, debido a la riqueza hídrica que posee la ciudad, que ha conservado y cuidado durante varios años, como la reserva de Rioblanco.

Quindío
En esta región hay cuatro municipios que empezaron a sufrir el rigor de la sequía debido al intenso verano. Calarcá, Circasia, Finlandia y Montenegro, donde no solo el casco urbano ha salido afectado sino también la agricultura.
En Armenia, aún no se presentan racionamientos debido al buen abastecimiento que tiene la ciudad. Sin embargo, las autoridades locales hacen un llamado a los ciudadanos para que ahorren agua.
“Nosotros como quindianos debemos continuar alerta. Seamos responsables en nuestras casas y lugares de trabajo, no permitamos que se generen quemas”, dijo Juan Esteban Corés, director de la CRQ del Quindío.
Risaralda
Aquí la escasez se ha visto en las veredas, el incoloro líquido se secó generando pérdidas para la agricultura, especialmente el café que empieza a dar su principal cosecha del año.
En su capital, Pereira, no se registran racionamientos, por una parte, debido a la reconstrucción y por otra, por las buenas reservas con que cuenta la ciudad que se abastece de las aguas del río Otún, un caudal de agua que proviene del PNN.
Tolima
Los incendios en la región han dejado pérdidas para la flora y la fauna, desplazando más de 40.000 especies de animales y destruyendo cerca de 60.000 hectáreas de capa vegetal y en municipios como Honda, ya hay racionamiento en algunos barrios.

Ibagué por su parte, está en alerta naranja porque el río Combeima y la quebrada Cay, que lo abastece, han bajado sus niveles de agua.
“Pasamos de una probabilidad del 62 % al 85 %, y eso nos obliga a actuar desde ya. No podemos esperar a que las emergencias ocurran para reaccionar”, señaló en su momento la secretaria del medio ambiente y gestión del riesgo del Tolima, Erika Lozano.
En general, el Eje Cafetero está sintiendo en baja medida los rigores del intenso verano porque ha capitalizado a través del tiempo sus recursos naturales, lo que deja como resultado buenas provisiones de agua. Habrá que esperar qué pasa con la energía.