
Las recientes elecciones en el país dejaron varias enseñanzas. Una de ellas es la importancia de la paciencia y de atender las recomendaciones de los expertos y estrategas políticos para dar el salto de la Cámara al Senado.
También quedó en evidencia el cambio en la conducta del electorado: los ciudadanos ya no se dejan llevar por la fama ni los apellidos reconocidos. Hoy analizan con mayor cuidado los perfiles y propuestas antes de tomar su decisión, incluso hasta el último momento, cuando se acercan a depositar su voto.
Los colombianos enviaron un mensaje claro: la popularidad o el poder ya no garantizan triunfos. Las urnas dieron paso a nuevas figuras y corrientes, confirmando que el voto de opinión gana terreno frente a las estructuras tradicionales.
Esta vez se vieron campañas con propuestas orientadas al bienestar de los colombianos y al progreso de los departamentos. Además, estuvieron prácticamente ausentes los tradicionales ataques entre candidatos, hecho que pudo despertar el interés de los ciudadanos; muestra de ello es el aumento en 2´865.833 de votantes en el país, frente a las elecciones legislativas del 2022.
Mientras en el 2022 hubo un total de 38´819.901 inscritos para sufragar, en el 2026 hubo 41´287.084, o sea un aumento del 5.94% en el potencial de votantes.
Eje Cafetero pierde una silla
Queda para la reflexión el escaño perdido en el Senado, pues en el 2022 Caldas contaba con dos senadores y en esta ocasión solo alcanzó una curul, mientras que departamentos como Antioquia y Valle tienen nueve cada uno.
De esta manera el Eje Cafetero queda con cinco senadores, cuatro de ellos por Risaralda: María Irma Noreña Arboleda, María Eugenia Londoño Ocampo, Gustavo Adolfo Moreno Hurtado y Luis Carlos Rúa Sánchez.
Caldas, por su parte, queda representado por el senador Wilder Iberson Escobar, quien logró 67.474 votos y ocupará la única silla en el Capitolio, para el período 2026-2030.