
Texto/Jonh Bonilla/Fotos/Redes sociales del jugador
La Victoria, es un municipio de Colombia conocido por fabricar los vinos que por años muchos han disfrutado en la mesa y las parrandas.
En esta localidad nació el jugador más joven de la selección Colombia, que debutó ante Uzbekistán y luego ante la RD del Congo. Se llama Gustavo Adolfo Puerta Molano, un defensa que viste el 14 en su camiseta.
Su historia está llena de emociones fuertes, tristes y cálidas, porque siempre soñó con estar en las grandes ligas y sus padres Virgelina y Gustavo Emilio, fueron ese pilar para lograrlo porque le enseñaron el verdadero sentido de la vida. Gustavo padre, fue barrendero en el pueblo, vendió carbón y trabajó en el campo, para que no le faltara nada a la familia.
Herido en la pierna
Su niñez también estuvo marcada por la violencia y los prejuicios; algunos le decían “el gordito sin futuro”, señalamiento que en un niño causa complejos. Además, cuando tenía 10 años, una bala perdida se el incrustó en la pierna, con tan mala fortuna que no se la pudieron extraer porque podía quedar cojo o sufrir una hemorragia.
Pero como Dios es grande, así como la fe de los Puerta, siguió jugando y cuando le extrajeron la bala 4 años después, se llenó de más ímpetu y fortaleza, como si en cada entrenamiento le reclamara al tiempo y al destino, los días que estuvo sin jugar por aquel suceso imprevisto.

Lágrimas de superación
Para que Gustavo pudiera entrenar, sus padres y sus dos hermanas, María del Mar y Mónica Andrea hacían rifas, porque así es la verdadera familia. Y aunque sus primeros pasos fueron tropiezos en la cancha, la frase “Puerta, si vas a llorar vete para la casa porque el carácter es en la cancha”, de su entrenador Jairo Zapata en la copa juvenil Super Campeones, fue como una descarga eléctrica que lo despertó, lanzándolo hacia el triunfo.
Fue jugador del Bogotá FC, capitán de la selección Colombia en el mundial sub 20 del 2023 y juega en el fútbol argentino, siguiendo una carrera brillante para su edad, porque su actuación en este mundial, lo ha puesto en la mira varios clubes del mundo.
Hace unos meses se tomó una foto con Luis Díaz su ídolo, sin imaginarse que compartiría la cancha con él.
Su historia como la frase que lleva en el cuello “piensa positivo” enmarcan los sueños y las metas, cuando los obstáculos son vistos como herramientas y escalones para seguir subiendo hasta donde las fuerzas, la mente y las emociones lo permitan.